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domingo, 4 de septiembre de 2016

El soldado español y el libre ciudadano vasco

Un soldado carlista. Requetes.com
En el blog "Lealtad a la lealtad", dedicado a apuntes y documentos sobre la historia del Carlismo, hacen una pequeña antología de Carlos VII. Destacamos hoy este bonito párrafo dirigido al marqués de Cerralbo.

Mi querido Cerralbo: A nadie mejor que a ti puedo designar para que me representes en la inauguración del monumento a Zumalacárregui (…) Sobre la tumba del invicto Capitán eúskaro deposita una corona en mi nombre y di a los hijos de aquella raza varonil, cuyas virtudes personificaba el gran caudillo, que en la figura de su inmortal compatriota, saludo dos ideales que aprendí a reverenciar desde la infancia: el soldado español y el libre ciudadano vasco.

Carta al Marqués de Cerralbo (10 de diciembre de 1886)

martes, 27 de octubre de 2015

Pin del general Zumalacárregui

A los ciento ochenta años de la muerte del general Tomás de Zumalacárregui, los carlistas de Navarra sacamos a la venta un pin conmemorativo, con la esperanza de que las virtudes del "Tigre de las Amescoas" sean invocadas en cada ocasión de defender una causa justa. 

El precio del pin es de 1 euro.
Venta por correo: 
+ 1 euro por correo ordinario bajo su responsabilidad
+ 3,5 euros por correo certificado
E-mail de contacto: carlistasdenavarra@gmail.com





AGOTADO

miércoles, 29 de abril de 2015

¿A quién teme Edurne?

Opinión.

Ayer, en la edición digital del Diario de Navarra, aparecía el siguiente titular: Izquierda-Ezkerra plantea que la placa no incluya “las gestas de Zumalacárregui”. Por lo visto, la candidata de I-E al Ayuntamiento de Pamplona, Edurne Eguino, ha emitido todo un comunicado para pedir que la nueva placa que se va a colocar en el Portal de Francia no incluya “una inscripción que ensalza las gestas militares de Zumalacarregui y los valores de Dios, Patria y Rey que defendió”.

A los carlistas no nos sorprende el comunicado de Edurne, y consideramos que merece la pena desgranarlo de forma muy breve para explicar por qué los políticos siguen temiendo a los viejos carlistas. Las razones de su miedo también ayudan a entender por qué los carlistas perseveramos hoy, 29 de abril de 2015, tantos años después.

La primera razón: porque los viejos carlistas eran espejo de virtudes que los políticos de la partitocracia no poseerán jamás. Zumalacárregui murió por las libertades de su pueblo. ¿Se imaginan a los concejalillos de Ezkerra haciendo lo mismo? No, porque en el fondo son tan burgueses como los enemigos del general vasco.

La segunda razón del miedo de los políticos es que las gestas de los viejos carlistas nos recuerdan que hay causas justas y nobles. Los viejos carlistas no luchaban por los ideales vacíos y banales que hoy se ensalzan en los parlamentos. No. Los viejos carlistas luchaban por Dios, por la Patria y el Rey; y dieron su vida por ellos. Los políticos temen que el ejemplo de Zumalacárregui, que vertió su sangre por una causa tan noble, sea fermento de una rebelión. (En estos tiempos que corren Zumalacárregui ya habría entrado a la carga en el Ayuntamiento).

La envidia y el miedo impulsan a Edurne. A esto tal vez cabe añadir su ignorancia, tan propia de quienes han sometido su pensamiento a las rigideces de una ideología. Estas son las razones de que parezca que le importa más la placa que el hambre que están pasando muchos pamploneses. Edurne tacha los ideales de Zumalacárregui de “nostálgicos”. Bien, puede decir lo que quiera, pero los carlistas somos los primeros que no nos vamos a creer las mentiras de los políticos. Ellos, los que nos tachan de nostálgicos, nos quieren encerrados en la sacristía. Nosotros, que creemos en nuestro ideario, proponemos que en estas elecciones municipales se vote a candidaturas independientes, formadas por vecinos que no estén sometidos a las ideologías. Las ideologías, como la de Edurne, sólo traen crispación. 

Un carlista cabreado