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viernes, 6 de octubre de 2017

"La prioridad fundamental que hay que defender es la Concordia"

Don Carlos de Borbón-Parma ha vuelto a proponer el sistema foral como solución a la crisis política que atraviesa España. En su nuevo mensaje, no exento de críticas a los líderes políticos, don Carlos expresa también el deseo de que la sociedad recupere la concordia que hace posible el buen gobierno.

Juntos somos

Don Carlos da por hecho un enfrentamiento planeado para dividir a los españoles y renueva el mensaje de los carlistas: no sólo somos mejores juntos, sino que, en realidad, juntos somos y no es posible entender España sin la especial relación establecida entre sus pueblos. “Si esa concordia se rompe desaparecerá todo lo demás, desaparecerá la legalidad, desaparecerá el sentido de comunidad y desaparecerá la posibilidad de solucionar cualquier tipo de problema, abriéndose paso en nuestras queridas Españas toda clase de sentimientos negativos de los que serán esclavas las generaciones futuras”, escribe don Carlos.


Apuesta por los fueros

El objetivo principal del mensaje de don Carlos de Borbón-Parma es evitar el enfrentamiento entre los pueblos que hacen posible España. La propuesta política concreta de don Carlos es el federalismo actualizado, al modo de los fueros de siempre. El sistema federal –entendido entre los navarros como la solución foral-, podría hacer real el gobierno de las regiones españolas si se entiende éste como una relación de armonía y no el caos de competencias y la voracidad egoísta provocada por los nacionalismos. Para que esta solución pueda llevarse a cabo, don Carlos ha propuesto actualizar la Constitución

Don Carlos vuelve a interpelar a sus leales y a los políticos

En la tónica de sus mensajes anteriores, don Carlos ha vuelto a dirigirse expresamente a sus carlistas, a la vez que ha asumido el deber de encarnar y llevar a cabo la labor de sus predecesores. “Consciente de las obligaciones que recaen sobre mí como representante del legado histórico de la Dinastía carlista, con la memoria de mis antecesores, con la lealtad sacrificada y persistente que hacia ellos mostraron miles y miles de españoles durante dos siglos, y en definitiva con el significado histórico del Carlismo, pero también como ciudadano español y europeo, me impelen a trasladar y compartir con vosotros las siguientes reflexiones con el fin de contribuir a esbozar un camino diferente al del enfrentamiento ya previsto”.

Don Carlos ha llamado a la calma a sus partidarios para que puedan llevar a cabo la necesaria labor de mediación allá donde fuera posible. “Comprendo las profundas emociones que la situación de hoy puede desencadenar, pero debemos mirar a nuestra Historia y sacar las lecciones que ella nos ofrece. La violencia no lleva a soluciones duraderas”.

Por otra parte, don Carlos se ha mostrado muy crítico con la labor desempeñada por los líderes de los partidos políticos, a los que ha recordado su misión de servicio al bien común. En este sentido, ha exigido valentía y grandeza a los gobernantes españoles. “El momento concreto que vivimos es preocupante. La situación que se da en Cataluña está demostrando que las autoridades políticas, tanto del Gobierno español como las de la Generalitat, nos conducen a un escenario de confrontación y fractura. Y en ningún caso es admisible que aquellos que tienen la responsabilidad de gobernar pierdan el control sobre los acontecimientos”.

Don Carlos en Barcelona

En este nuevo mensaje, don Carlos ha recordado el significado que tiene para él Barcelona, donde murió su padre, don Carlos Hugo, y presentó a su hijo don Carlos Enrique, en un acto que contó con una representación de los carlistas navarros. También ha dirigido palabras de apoyo a quienes están sufriendo el enfrentamiento.


El comunicado completo puede leerse AQUÍ.

domingo, 9 de octubre de 2016

Don Carlos Javier en Barcelona: esperanza y acción

Una delegación de carlistas de Navarra asistió ayer a la presentación en Barcelona de don Carlos Enrique, el hijo de don Carlos Javier de Borbón-Parma. Los carlistas navarros viajamos en una furgoneta y varios coches, de madrugada, para asistir a la Misa y al Te Deum celebrados en el monasterio de Santa Ana de la ciudad condal.

© Jacobo Biarnés

© Jacobo Biarnés
Durante la comida posterior tuvimos la ocasión de hablar con don Carlos Javier y presentarle propuestas para hacer de forma concreta, y en nuestro Reino de Navarra, las aspiraciones de justicia y hermandad que propone nuestro ideario. También charlamos con el secretario del Rey y asistentes de otros lugares de España. Fue una oportunidad para compartir proyectos y responder a cuestiones de otros militantes. Por ejemplo, a un veterano que nos preguntaba si veníamos de Iruña o de Pamplona, le manifestamos nuestro orgullo por la riqueza cultural y lingüística de Navarra. En un debate que se suscitó acerca de la propiedad privada, nos manifestamos a favor de la propiedad y el comunal, advirtiendo de la amenaza que suponen tanto el colectivismo marxista, que propone suprimir la propiedad privada, como del capitalismo liberal, que, como recordaba Chesterton, no supone muchos propietarios, sino unos pocos oligarcas que aprovechan las condiciones de supuesta libertad para concentrar todas las propiedades. 

La presencia de don Carlos Javier en Barcelona ha traído dos beneficios, tanto a España como a los carlistas. Para nosotros, los carlistas, ha sido una oportunidad de diálogo entre militantes de las distintas asociaciones y movimientos en los que se ha organizado nuestro pueblo. Para España, supone el recordatorio de que es posible integrar nuestra riqueza en un frente común, combinar las peculiaridades de cada pueblo hispano, respetando cada forma de ser y, al mismo tiempo, trabajar en unión para resolver nuestros problemas. Los fueros, por ejemplo, son la solución al "problema territorial". 

La visita de don Carlos Javier ha sido, en definitiva, una ocasión para reafirmarnos en nuestro ideario, que no es otro que el trilema de Dios, Patria y Rey.

lunes, 29 de agosto de 2016

Fueros para todos

En un sonado artículo en Vozpópuli, el historiador y periodista Fernando Díaz Villanueva reclama fueros para todas las regiones de España. Aunque de tendencia liberal, Díaz Villanueva sabe ver los beneficios que proporciona el sistema foral. No cae tampoco en el tópico que tilda a los navarros de insolidarios con el resto de las Españas. Se agradece. 

Desde este blog aplaudimos el artículo, aunque nos gustaría que la reivindicación foral se centrara menos en los beneficios de la competencia entre regiones y más en que los fueros propician el ejercicio de las libertades.

Un monumento así en cada pueblo, en cada ciudad.

El artículo puede leerse PINCHANDO AQUÍ. 

"Los fueros de la España medieval nacieron de abajo a arriba. Las comunidades se los imponían a los monarcas, que se comprometían a observarlos y mantenerlos porque eran un pacto entre los habitantes y el rey. Idéntico fenómeno se dio en todos los reinos peninsulares, incluido el de Portugal. ¿De verdad alguien cree que los fueros son una singularidad vasco-navarra? León tuvo su primer fuero en el año 1017, Jaca en 1076, Logroño en 1095, Zaragoza en 1119, Madrid en 1145, Valencia en 1261, los usatges de Barcelona son del siglo XI. Nuestra historia, en definitiva, es la de la descentralización y la primacía del poder local.

No se trata de volver a la Edad Media, pero sí de recuperar el principio bottom-up que inspiró el nacimiento y expansión de los reinos medievales de cuya integración bajo una misma corona nació la propia España. Es más justo, más eficiente y tiene al individuo y no al Gobierno como centro, luego cualquier reforma que se haga solo vendrá acompañada de éxito si se respeta ese principio".